Blog Cotorro del Alan

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De la crítica.

Todos estamos expuestos a la crítica; mejor aún: todo es criticable. Si usted, querido lector, no se acaba de subir apenas al vagón de este blog cotorro, se habrá dado cuenta que la naturaleza de este es criticar, de la forma más chabacana posible, los acontecimientos que me suceden en el correr de los días y que, a veces, hace que me den ganas de saltar de un puente.

Recuerdo que en el segundo año de la secundaria, el niño Rebolledo se hizo caca en los pantalones y, no conforme, la sacó por la pernera del pantalón en un movimiento asombrosamente ágil para alguien con la complexión de luchador de sumo del Budokan; ¿el resultado? Fue duramente criticado, humillado y molestado por el resto de sus compañeros, quienes no tomamos en cuenta que el pobre Refollado era no sólo un brillante alumno con tendencias de genialidad, además de bastante popular con las mujeres, sino que pasó a la historia como ‘el cacas’. No sé qué habrá sido de él, pues terminando la secundaria se fue a vivir a otro Estado, pero sí me dejó una enseñanza: la crítica a nivel masivo no sólo es infundada, sino, en la mayoría de los casos, producto de la frustración de aquellos que la enarbolan como bandera. No me malinterprete: un poco de crítica no sólo es necesaria, sino de gran ayuda cuando se hace de manera correcta, aunque ‘correcta’ no siempre sea ‘positiva’.

Después de mi última entrada, en referencia a los ñoños y su movimiento por dominar el mundo, recibí varios mensajes donde, entre otras cosas, me tildaban de ‘pendejo’, ‘ignorante’, ‘mamón’ y, los más radícales, de ‘huevón sin talento’; estas son el ejemplo más puro de una crítica ramplona y sin bases: llamar a alguien ‘pendejo’ porque no comparte el mismo pensamiento que yo es como llamar a alguien ‘ignorante’ (que vendría siendo lo mismo, pero luego entraremos ahí) por no saber ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE PASA EN ESTE JODIDO MUNDO; así, este ejemplo me lleva al segundo apartado: el ataque personal.

Cuando se critica un hecho por el simple hecho de haber sucedido, no sólo se logra un análisis, sino una completa inmersión en lo sucedido (cuando es bien hecho), pero cuando no existen suficientes fundamentos para esto, la crítica se vuelve un ataque. Pongamos un ejemplo: dos autos chocan entre sí por obra de un conductor distraído y un conductor imprudente. Una crítica fundamentada al hecho tendría que ser por parte de alguien que haya presenciado el hecho, de preferencia, en primera persona, aunque hasta una tercera podría ser aceptable; después, el crítico del evento tendría que investigar el por qué sucedió el choque, desde las características de los autos hasta el perfil de los conductores, la colocación de los semáforos, la hora en que sucedió y el resultado del hecho (en este caso, el choque); un crítico falaz diría que el choque se dio porque: a) uno de los dos (o los dos) conductores está (o están) pendejos, b) el pinche gobierno de cagada no hace su trabajo y no pone semáforos que funcionen y esto ocasiona accidentes, y c) Dios lo tenía en Su Plan Maestro. Como ven, las últimas tres son ataques dirigidos a un ser (ya sea real, como los conductores, o moral, como Dios o el gobierno) que, en la mayoría de los casos, poco o nada tiene que ver, pero es mucho más fácil atacarle por la falta de contacto directo y, mejor aún, la impenetrable trinchera que da el anonimato.

A fin de cuentas, nadie se salva de ser un manojo de contradicciones y muy probablemente estoy cayendo en una (o muchas) de ellas, pero agradecería que si van a mandarme correo de odio, sean creativos y me cae que hasta los publico en este, el horrible Blog Cotorro.

Del cine de arte.

Recuerdo como si hubiera sido hace menos años de los que realmente han pasado cuando entré a la universidad. Lo primero que hice después de llorar y fumar media cajetilla de cigarros para calmar un poco el ansia de ser niño grande; después, me enamoré de una fulana considerablemente más vieja que yo. Como todo buen muchacho imberbe, me interesé en todo lo que ella se interesó; entre otras cosas que por amor propio no revelaré, me llamó la atención que se decantaba por el ‘cine de culto’; yo, que soy muy inculto, me adentré a saber más de qué chingados se trataba y así no parecer un completo imbécil cuando me le quedara viendo a lo lejos escondido en los arbustos.

Lo primero que descubrí es que el cine de arte es que los productores son sujetos que usan boina y barba y están más chiflados que un silbato de árbitro llanero. Lo segundo fue que las películas de arte es que tocan temas “… temas controvertidos o dramáticos, resultando a veces difíciles de entender, puesto que pueden tratar acerca de sentimientos, pensamientos o sueños…” o, lo que es lo mismo, no están hechas para pendejos como yo; sin embargo, y ya como expedición personal, me adentré un poco más y asistí a clubes de cine de arte para que alguien me explicara qué chingados significaba que una familia completa se convirtiera en animales de granja o por qué una película donde una pareja de niños camina y camina por parajes nevados buscando un cabrón árbol es una muestra del mejor impresionismo checoslovaco. Me volví asiduo en la cineteca local, viendo lo mejor y más selecto del cine iraní, coreano y soviético, siempre quedándome con cara de pendejo mientras otros hablaban de ‘lo profundo de la atmósfera general del filme’.

Con el tiempo descubrí que el cine de arte es una mamada para inadaptados que se creen mejor que uno y que tienen una visión tan pequeña de las cosas que sólo aquellos que tengan un horizonte tan corto lo pueden entender. ¿Alguna vez escucharon la conseja que dice que si no sabes explicar algo que sabes entonces no lo sabes realmente? Ese es el principio del cine de arte: todos creen que es posible filmar un experimento visual, editarlo y mostrarlo al mundo como la jodida octava maravilla, pero no: el cine es mucho más complejo que eso, ¿me equivoco? Pueda ser. ¿Soy un insensible ignorante y tarado? Definitivamente, pero hay algo que es tan cierto hoy como el día que fue dicho: el cine sirve, entre otras cosas, para crear realidades alternas. Un día puedes ser el mejor jugador de beisbol y al día siguiente puedes ser un astronauta famoso y luego un juguete diabólico, pero todo gracias a la identificación que el espectador tiene en función de un personaje. Si no hay identificación y la idea del filme no se entiende, la película (o cortometraje o lo que sea) es un doloroso fracaso, aunque el autor de la misma te haga creer que eres un pendejazo por no entenderla.

Hasta la fecha, cada vez que alguien menciona ‘cine de arte’, lo primero que me viene a la mente es ‘Ponchahontas’, el cortometraje de Barney Gómez en el Festival Internacional de Cine de Springfield. Y es todo lo que necesito saber.

De la música de los ñoños.

Unos días atrás estaba yo revisando mi correo electrónico y muy irritado sin ninguna razón en particular tal y como suelo estar todos los martes cuando, de la nada, me apareció una pequeña ventana en la esquina superior derecha de mi navegador que decía algo así como: ‘Escucha el nuevo álbum de (inserte banda que la vida no me dará para recordar), ¡ES GRATIS!’; como casi nunca rechazo algo que sea gratis y mi actual situación de NiNi me deja mucho tiempo libre, me aventuré a dar click esperándome encontrar, sinceramente, alguna página de pornografía de paga o similares pero, para mi sorpresa, me dirigió al sitio web de una casa discográfica donde, al parecer, sólo tienes que usar el mismo look de Urkel para poder pertenecer. Fue ahí donde el horror se apoderó de mí: los ñoños habían conquistado lo más sagrado, la música.

Recuerdo que hace unos 10 o 12 años una amiga muy buenona y muy pendeja me dijo de la existencia de una banda que se llamaba Weezer; ‘son como, o sea, rock pero bien’ fueron sus palabras. Dado que el calificativo ‘bien’ tiene tantas acepciones, me di a la tarea de buscar algo de ellos; en cuanto vi a ese sujeto con un saco de cuadritos y lentes de pasta sosteniendo una guitarra pensé en Elvis Costello en crack, pero no, era el frontman del grupo de marras. Ahora que lo veo, ahí debí haber tomado conciencia y advertir al mundo de la decadencia, pero preferí seguir coleccionando pornografía en diskettes; craso error, lo sé, pero no me arrepiento de nada.

En cierta forma no me sorprende que los ñoños sean los que deciden sobre cosas tan poco importantes en el mundo como la política o la economía, pero ¿la música? Es cierto: mientras los jóvenes roqueros comenzaban en la música tocando mal y se inyectaban heroína y tenían sexo sin protección, los jóvenes ñoños estudiaban, leían y se iban a la cama temprano; ergo, esos ñoños crecieron y se volvieron ricos ejecutivos de casas productoras. En los ’60, un gay drogadicto como Brian Epstein manejaba de una de las bandas más grandes del mundo; hoy en día, los ‘managers’ son ñoños y, por lo tanto, buscan hacer del mundo un lugar menos malo para los ñoños y la mejor manera de lograrlo es hacer que los ñoños sean los amos y señores de todo, desde las computadoras hasta la música.

Cuando yo tenía 17 años había una amplísima variedad musical para que los jóvenes escogieran su propio camino; hoy en día, todas las bandas nuevas suenan exactamente igual que la anterior. ¿Lo duda? Busque usted, querido lector, el sitio web de la otrora Biblia de la música alternativa, llamada Alternative Press, y cuente cuántos de los grupos tienen al menos un miembro portando un flequito y pantalones entallados de colores; no se sorprenda cuando un apabullante 9 de cada 10 sea el resultado.

Los ñoños están en todos lados, eso es innegable, pero debemos dejar de ser tan pinches huevones y decirle a esos ñoños : ‘No, ñoño, no dejaré que tú y tus lentes y tus flecos y tu música de sintetizador conquisten el mundo’. Sean tan amables de mandarme sus resultados para una mejor retroalimentación.

Epilocote: los únicos ñoños para los que este texto no aplica son Milo Aukerman y Greg Graffin.

Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 1.800 veces en 2011. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 30 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Creer.

No creo en muchas cosas. No creo en las señales divinas. No creo en un Dios entrometido en la vida del hombre. No creo en la idea romántica del amor. No creo que la maldad exista por antonomasia. No creo en las terapias medicinales ‘alternativas’. No creo en un cielo o un infierno. No creo en banderas. No creo en fronteras. No creo en diferencias entre seres humanos. No creo en mentiras dichas mil veces. No creo que exista plenitud si estás atado a una religión. No creo en los jóvenes ‘metaleros’. No creo en los medios de comunicación. No creo en la música electrónica. No creo en verdades absolutas, sino en actos incontrovertibles. No creo en el dinero como concepto. No creo en nada que no pueda ser probado. No creo en una autoridad. No creo en alguien que guste de ‘irse de antro’. No creo en ebrios consuetudinarios. No creo en presumir que se lee. No creo en juicios. No creo en abusivos. No creo en presumidos. No creo en pretenciones. No creo en modas. No creo en habladores. No creo en diezmos o limosnas. No creo en el karma. No creo en la confesión. No creo en duendes o hadas (y personalmente considero que si tienes más de 7 años y crees en ellos tienes serios problemas). No creo en nadie mejor que nadie. No creo en el que tiene que mostrarse como no es. No creo en el que cree saberlo todo.

Creo en la naturaleza. Creo en la evolución y un orden natural. Creo en reacciones químicas y físicas. Creo en las igualdades de los humanos. Creo en la gente. Creo en la libertad. Creo en hacer lo correcto. Creo en no soportar el abuso. Creo en la sinceridad de una guitarra. Creo en un ideal de sociedad. Creo en la ciencia. Creo en la verdad probada. Creo en las leyes de Newton. Creo que, en teoría, todos los sistemas político-economico-sociales son perfectos. Creo en la paz. Creo en la familia como semilla de la sociedad. Creo en la evolución como acto irrefutable de origen. Creo en la bondad de la gente. Creo en la hermandad. Creo en consecuencias. Creo en la responsabilidad. Creo en mis amigos. Creo que el mundo puede ser un lugar mejor si dejamos de lado creencias que nos atan a una ignorancia supina y una estupidez rampante. ¿Tú en qué crees?

Del trabajo.

Después de recomendar que me siguieran en tuiter hijos de puta, dejé de escribir en este, su blog sancocho, porque me aventuré en el mayor peregrinar de un hombre de mediana edad que acaba de concluir sus estudios universitarios: conseguirme un trabajo (lo escribo y aún me dan escalofríos). Si bien es cierto que yo no necesito trabajar porque soy más rico de lo que ustedes, vulgares, jamás podrán siquiera imaginar (mentira), no me va eso de estar sólo pensando cómo resolver los problemas del mundo entre lapsos de sesión masturbatoria; ergo, comencé con lo primero, como dijeran los sabios, es decir, el currículum. Después de escribir mis datos personales, un enorme dilema vino a mí: ¿qué putas escribir en él? Para resolverlo, hice un listado de mis habilidades, el cual quedó más o menos así:

- Decirle a todos lo idiotas que son.

- Quejarme.

- Leer y escrebir.

Al ver que era bastante escueto, busqué en internet qué poner en un currículum para no parecer un completo pelmazo (en sentido figurado) y encontré con que poner ‘Alto nivel de aprovechamiento de sinergia coyuntural en grado A+’, entre otras cosas, es siempre útil y bien visto ante el empleador, quien cabe mencionar será un sujeto de más edad que desea con todas sus fuerzas cambiar de puesto lo más pronto posible para que sea otro el que tenga que soportar la sarta de sandeces que van a decir los que piden trabajo.

Una vez terminado el curriculum, me avoqué a la siguiente parte del cazador de trabajos: buscar una presa. Dada mi experiencia en el mundo de las letras (es un decir), decidí optar por la oferta obvia: el periodismo. Es en esa etapa en la que me encuentro aún, para desgracia de todos, especialmente ustedes.

Como parte de una ‘prueba de campo’ por parte de un medio local, fui llamado a reportear un evento sobre unos individuos que gustan de cocinar y hacer ‘labor altruista’ mientras se revuelcan en su esnobismo rampante. Llegué (tarde) a la rueda de prensa y me soplé todo el discurso de una sujeta que bien podría haber acabado con el hambre de medio México sólo con las joyas que colgaban de su pescuezo, además de la presentación de los chefs participantes. Luego, vino un pequeño receso para tomar café (joder, ¿en un evento con ‘los mejores chefs del país’ ponen una vulgar mesa con galletas y café? ¿Dónde quedó el caviar y el faisán, insectos?) y, finalmente, la foto del recuerdo. Y ya. Esa fue mi gran prueba.

Si bien sigo esperando que me llamen para un premio Pulitzer por mi trabajo en el ámbito reporteril de eventos de medio pelo, creo que mejor me dedicaré a lo que mejor hago: pedir a todos ustedes, seguidores del blog, que me den cien pesos por cada vez que han leído una entrada del mismo. No sean ojetes.

 

Nota: si algún editor de periódicos quiere darme trabajo como, digamos, director de un periódico, estoy abierto a escuchar ofertas; eso sí, no aceptaré nada menos que cien mujeres vírgenes y doscientos camellos. Advertidos están).

Síganme en twitter hijos de puta.

De las palabras que usa la gente para llegar aquí (bonus)

Como bonus del día del padre, les pongo la lista de las palabras que usa la gente para llegar a este, su blog cotorro (las letras en itálica son comentarios bien intencionados de mi para ustedes):

el blog cotorro del alan (No mamen, ¿a poco?) 4
el blog cotorro de alan 4
perdidos en tokio reseña 4
gente del cotorro (¿Gente? Ni madres, yo no tengo a nadie y que me esculquen) 4
blogcotorrodelalan (…) 4
metropolis reseÑa 2
cotorro mujer (¿Qué? ¿Cómo?) 2
el cotorro mas grande (Oh, gracias, pero no… todavía) 2
pi reseña 2
el cotorro mas grande del mundo (Ö) 2
blog cotorro del alan 2
blog ligues (¿O sea que mi blog también sirve para ligar? ¿Alguien quiere salir conmigo?… ¿No? ¿Nadie?) 2
metropolis reseña 2
pi el orden del caos reseña 2
los ligues de mujeres 2
el blog cotorro 2
proceso de ligue blog 2
blogcotorrodelalan.wordpress (¿En verdad buscan esto en vez de ponerlo en el navegador? Caray…) 1
la ciricua en puebla 2011 1
el cotorro alan 1
describe el siguiente animal cotorro 1
blog cotorro de alan 1
blogcotorrodelalan hipster (Ah chingá…) 1
blog de ligues 1
blogcotorro 1
philip glass, banda sonora powaqqatsi serra pelada, en brasil, 1
acorazado potemkin reseña 1
tocada en puebla de charly montana 2011 1
que es la siricua 1
por q cerro la ciricua puebla 1
la ciricua ya no existe (Un minuto de silencio…) 1
pra que sirve la siricua (¿Ultimamente? Para nada…) 1
manual del metalero 1
características del cotorro (Es bien chido, a toda madre, bien cotorro, bien chingón…) 1
movimiento del cotorro 1
enfermedades de los cotorros (Pensé que nadie se enteraría…) 1
empacho de los cotorros (¡JA!) 1
si se me va un cotorro hacia donde se va (¿?) 1
alguna pelicula nueva de cotorros? 1
manito metal para google 1
pornos de cotorro (Sólo una, error de juventud, ya saben.) 1
informacion del cotorro 1
donde estaba la ciricua 1
reseña powaqqatsi 1
reseña pi orden 1
donde localizar a los metaleros (¿En la Sección Amarilla? Busque: Basura.) 1
como puedo saber q es hombre o mujer un cotorro (Ejem… hombre, muy hombre.) 1
nonoşlar porno 1
cual es el cotorro azteca (Cotorrocoatzin fue el último) 1
fotos de el cotorro mas grande de el mundo 1
nombres para mi cotorro (Mientras no le pongas Alan no hay pedo) 1
jente del cotorro 1
partes de un cotorro 1
paraq es el te de siricua 1
de que easpecie proviene el cotorro 1
blog rock pesado 1
reseña de powaqqatsi 1
maquillaje de cotorro (Nomás cuando ando ebrio y me siento Gene Simmons.) 1
album punto de cruz( cotorros) 1
un caso donde se allan caido en el vicio de la ignarancia (… ¿qué?…) 1
sarcasmos de kalimba 1
atuendos de mujeres motociclistas 1
una buena pendejada para escribir (Eso es ofensivo… creo) 1
manual para ser un metalero 1
te de ciricua 1
pendejos a la moda 1
cotorro pelicula 1
powaqqatsi reseÑa 1
alegoria al pendejo 1
history de kalimba 1
blog de l’alan 1
chistes de sobacos jediondos (Pss nomás me sé uno que dice: llegan dos monjes a un bar y…) 1
www.melatragotoda.com (Buscado por: Onésimo Se-Empeda) 1
porno marras rasurandose (Ah cabrón…) 1
musicos neofitos 1
el alquimista signo zodiacal 1
no es usted un neofito (Pero usted, mi estimado, creo que sí…) 1
pendejadas de alan chiquito (¿Cómo?) 1
aminooxis 1
riseÑa de el acorazado 1
libro que todo metalero debe leer (Los metaleros no saben leer) 1
reseña de el acorazado 1
estilo de vida de un cotorro (Autos, moda y rocanrol) 1
moda rock pesado 1
si bien es cierto que el internet ha ayudado a una democratización de la información logrando que ahora todos podamos escribir hasta un blog de internet, no debemos perder de vista que, probablemente, un empleador, una dependencia de gobierno o una fogosa y sexy maestra de redacción terminará (Alguien se está fusilando mis textos) 1
cotorros en punto de cruz 1
imagenes de las carrilleras utilizadas por los mexicanos durante la revolucion 1
pi el orden del caos descargar blog 1
manual para ser metal (Proximamente los manuales para ser gases) 1
rock pesado ropas 1
fabricas de calzado san mateo atenco 1
cual es mi signo del zodiaco si mi nombre es alan (El peor) 1
ropa rock pesado 1
kalimba y alan (¡¿QUÉ?!)

Del mundo hipster.

Después de haber escrito la última entrada a este blog, tome la firme decisión de salir a celebrar a donde salen los chavos en estos días; para esto, primero tuve que investigar con mis contactos ultra secretos cuál era el mejor lugar para hacerlo; Cholula de Rivadavia fue el destino donde, me dijeron, se podía fiestar ‘ a gusto’… debí saber con ese calificativo que sería todo lo contrario, pero bueno, ahí va uno de pendejo a constatarlo.

Una vez que me estacioné a buenas 20 cuadras de donde estaba el desmadre chido y un gandalla me cobró 20 pesitos por estacionarme EN LA PUTA CALLE, comencé a caminar mientras fumaba un cigarrillo y empezaba a escuchar la música a lo lejos; entre más me acercaba, más gente en la calle veía; algunos vestidos como para irse a los XV años de la prima que todos se quieren coger, otros vestidos como jipis asquerosos con ese horror capilar que los enterados llaman ‘rastas’ y, los más, vestidos como se vestían los que salen en las revistas TVyNovelas de los ochenta que están donde me corto el cabello y me hago la base. Seguí caminando, entré a un bar donde me pidieron una identificación (cosa que, a mi edad, se agradece como levantón de ánimo) y adentro me sentí como en la película de Matrix cuando el mamón de Keanu Reeves se encuentra con todos los Agentes Smith: todos, absolutamente TODOS vestidos iguales.

Pedí una cerveza al cantinero que, mientras tiraba los envases vacíos a la basura, también tiraba todas sus aspiraciones de vida, y me dediqué a observar a la fauna local: los hombres parecían mujeres, las mujeres parecían retrasados mentales con cortes de pelo francamente risibles y los retrasados mentales parecían galanes a los ojos de las mujeres; es decir, un círculo deprimente. Mientras mi horror crecía y las camisas de cuadros y lentes de pasta se multiplicaban exponencialmente, me aproximé a unos jóvenes que platicaban airadamente en la terraza del bar; la conversación fue más o menos así:

- Sujeto1: … no güey, no puede que ser.

- Sujeto2: Te lo juro güey, o sea güey, me dijo que no iba a salir güey y me la encontré aquí güey.

-Sujeto1: Ay güey pues ¿qué querías, güey? O sea güey, si no sabías que era bien puta güey, le hubieras preguntado a (inserte nombre de sujeto3 que brincoteaba al ritmo de la música infernal que ellos llaman ‘electro’).

Sujeto1 llama a Sujeto3.

- Sujeto1: Güey, dile güey, ¿qué pedo con (inserte nombre de Facilota1) güey?

- Sujeto3 (con cara de sincera pena): Es bien puta, güey.

- Sujeto2: Chale güey, neta que me malviaja güey…

Después de ese colofón tan edificante, me propuse darle el beneficio de la duda a las mujeres pensando que, tal vez, ellas tendrían un mejor mensaje que compartir entre sí. Me acerqué a dos sujetas que, después de mirarme como se mira a un leproso, continuaron su charla.

- Sujeta1: … sí güey, entonces yo le dije: ¿quieres verme güey? Pues te veo en (inserte nombre de lugarejo de perdición y oligofrenia que los que saben le llaman ‘antro’), güey.

- Sujeta2: ¡No mames, güey! ¿Y qué te dijo, güey?

- Sujeta1: Pues que iba a venir güey, pero ahora ya no sé qué hacer, güey… ¿qué hago, güey? Aquí está (inserte nombre de sujeto con IQ menor al de una lata de Coca Cola).

- Sujeta2: Ay pues no sé güey, ahorita vamos a ir a casa de (nombre que la vida no me dará para recordar); ¿por qué no le dices que te alcanze allá y te quitas de pedos, güey?

- Sujeta1: ¡A huevo, güey!

(Hace su entrada Sujeta3)

- Sujeta3: ¡Ando bien peda, güey!

Tras esa patética muestra de interacción, pagué mi cerveza y salí consternado, al grado de que apenas hoy, meses después, pude armarme de valor para contarlo.

Según tenía yo entendido y de acuerdo al internet, mi Gurú, la palabra hipster sirve para:

“... describir a jóvenes y adolescentes de clase media y alta, urbanos y con intereses alejados de las corrientes predominantes de la moda y la cultura, como la música alternativa o el cine independiente. La mayoría se autodenominan progresistas y en su indumentaria destaca la ropa y las características gafas de pasta

… pero lo que yo pude ver es que un hipster es un mocoso imberbe, con poca materia gris y una estupidez rampante que vive caliente y sólo busca la manera de conseguir una pareja de cópula… lo cual me llevó a una conclusión: México está lleno de hipsters.

Epíloco-loco: desde esa noche tengo un recurrente sueño donde un suéter de cuello de tortuga gigante me traga mientras, a lo lejos, se escucha una música que bien podría ser el soundtrack del séptimo círculo del infierno, perpetrada por un grupo que, ahora me entero, se hace llamar ‘Ratatat’. Mátenme ahora.

 

De mujeres y ‘ligues’

Hace unos días me di cuenta de la triste verdad: debajo, pero muy por debajo de una capa de tierra y caca de pájaro se encontraba mi coche, el cual parecía pedir a gritos que, aunque sea, le escupiera para quitarle un poquito la mugre. Me armé de valor y lo llevé a lavar.

Mientras un fulano con cara de delincuente tallaba mi coche y éste (mi auto, no el fulano) lloraba de alegría, rebusqué entre las opciones de lectura que el lavado de autos ofrecía; entre la oferta se encontraban unas ediciones del TvyNovelas de 1999 (cuando Lucerito se casó con el Soldado del Amor sobresalía por la labor periodística), así como revistas que muestran automóviles que casi nadie puede comprar y, finalmente, una Cosmopolitan que yacía socarronamente. Como yo soy muy chingón y no tengo nada que demostrar, la tomé; un artículo en la portada llamó mi atención: ‘20 tips para gustarle al hombre de tus sueños‘. Cuando volví en mi me apliqué a leer el artículo como aquellos que leyeron por primera vez la Biblia impresa por Gutemberg. Entre otras cosas, el artículo decía: ‘Debes mostrarte abierta a los gustos de él; investiga si practica algún deporte, su música favorita o su diseñador predilecto tanto de ropa como de perfume y zapatos…‘. De lo anterior se desprenden dos cosas: primero que nada, se nota a leguas que ese artículo fue escrito por una mujer que jamás en la vida ha conocido un hombre fuera del club deportivo o la universidad privada donde estudió (es un decir) la carrera de periodismo; si alguien me preguntara quién es mi diseñador favorito de zapatos, muy probablemente respondería Panam. Lo segundo que pensé luego de leer el artículo completo fue que las mujeres no tienen idea de lo fácil que tienen el proceso de ‘ligue’ y no necesitan de consejos de una fulana tan ignorante que es doloroso; a continuación, mis razones:

Si a una mujer le gusta un hombre, lo único que tiene que hacer es… pues… estar buena y tener un I.Q. mayor al de una lija del ocho (y ni siquiera es indispensable el segundo requisito). Un hombre tiene que vestirse bien, ser inteligente, gracioso, con cultura general, una cartera medianamente potable, oler bien, tener un automóvil, saber bailar y ser ‘sensible’. ¿Las mujeres? Básicamente estar buenas y existir. Así de simple, así de sencillo. Un hombre debe ser caballeroso, atento con ella y sus amigas, ser tierno pero fuerte para que ella ‘se sienta segura’, así como dejar de ser un animal rasurándose los sobacos y el pecho y usando pasta dental de menta corrosiva para el mal aliento; no debe tener vicios ni debe ser ávido amante de los deportes (‘en una relación lo principal debo ser yo, no el pinche futbol’). Un hombre, además de todo lo antes mencionado, debe estar guapo como colofón de perfección. Una mujer no necesita nada de ésto y la razón es tan ramplona que da tristeza: la mujer es un ser socialmente más avanzado que el hombre.

Una mujer tiene una idea más completa de lo que quiere como pareja; ella piensa siempre más allá que el hombre, el instinto de sociedad se basa en la mujer, ella PUEDE elegir con quién sí y con quién no. Un hombre sólo quiere tener sexo, no más. A una mujer no siempre le basta una cara bonita (ojo: NO SIEMPRE), ella prefiere una persona antes que una cosa. ¿Alguna vez se había preguntado, amable lector, por qué hay mujeres guapísimas con hombres más feos que pegarle a Dios? Ahí lo tiene: el hombre quiere un trofeo, la mujer quiere alguien que pueda darle todo lo que necesita para llevar una vida completa. Las mujeres no necesitan ‘ligar’, ellas sólo tienen que ser partícipes de una interacción social contínua y llegará alguien que guste de ellas, sobre todo si están guapas. Las feas usualmente la tienen más difícil, pero no imposible. Los hombres feos, por el contrario, acabarán lavando coches o, en su defecto, leyendo revistas sobre cómo ligar mientras alguien lava su coche. La vida es dura.

 

(Atención: éste texto fue creado partiendo del error más grande que existe que es la generalización; si quieren demostrarme lo contrario, pueden invitarme a salir, muy probablemente sólo confirmaré lo aquí escrito. En fin.)

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